domingo, 6 de junio de 2021

La Mansión Beneviento, Lo Mas Aterrador De Resident Evil Village

Ya disfrutamos la sensación de ‘tutos’ en Resident Evil Village, cumplimos las cuatro misiones y la batalla final contra la infame Madre Miranda. Pues aquí, CAPCOM le sigue apostando a retomar el survival horror dentro de la visión de primera persona, bajo el rostro anónimo de Ethan Winters, sobreviviente de los incidentes de Dulvey, y ahora en tierras extranjeras, se sale de Guatemala para meterse a ‘Guatepior’, el castillo Dimitrescu fue ese sitio en donde vimos la sexy y salvaje Alcina Dimitrescu con sus garras mas grandes que las de Freddy Kruegger, pero ese no fue el terror como tal.

De hecho, aun añoramos el sistema visual de tercera persona y con múltiples tomas, lo clásico, con vernos varios gameplays en distintos escenarios, y llegando a una zona que haga una muy clara referencia a Silent Hill, una joya del terror proveniente de Konami, dejándonos amarrados en el asiento y sudando frio, paralizados por los sonidos y efectos especiales en las graficas de ese entonces, y que hace 10 años, la idea de recrear esa franquicia nos deje con mas ganas, pero eso nunca sucedió. Aquí en Resident Evil Village, ese terror como tal, sin armas ni nada, solo nuestra astucia como arma para sobrevivir, se ve en la mansión de Donna Beneviento.

Desde Resident Evil 7 ‘Biohazard’, nos preparamos para recorrer una casa de campo, como una mansión, una casa vieja, un granero, donde se escuchan ruidos extraños, como muebles caerse, madera crujiendo, verjas oxidadas chirriando afuera, lo que nos daría alarma de una amenaza que se aproxima, y en Resident Evil Village, el rondar por el castillo de Lady Dimitrescu, un sitio aparentemente inhóspito, pero la sorpresa se llega cuando la grandota de culo y tetas grandes, nos acosa por ciertos momentos, sin excluir a sus intensas hijas.

En efecto, sí sentimos ese terror desbordado en la segunda misión, la casa Beneviento, pues aparentemente es la misión más fácil, y sin invertir munición, y como se había comentado que este juego puede ser ‘no apto para cardiacos’, pues ya hay una par de sorpresas macabras al entrar a esa casa que puede parecer un laberinto.

Les compartiremos algunos aspectos de esta macabra experiencia, no exactamente como se vivió en la misión, sino como para describirla y citando varias referencias.

Un Paseo Que No Es Nada Agradable


Ethan se las arregla para borrar las mujeres Dimitrescu de la faz de la tierra, y luego atraviesa un camino invadido por una espesa niebla, aun así, no le va a impedir continuar la misión de rescate de su hija Rose. Cuando cruza la puerta que conecta a la mansión Beneviento, la niebla se hace más espesa y en imposible la visibilidad del trayecto, y forzudamente se ven unas tumbas y unos cadáveres suspendidos en los árboles, y el peligro se evidenciará cuando se cruce por un puente colgante, y el sitio que Ethan visitará es e mas retirado de la zona.


El terror se comienza a percibir cuando Ethan se acerca a una tumba rodeada de flores marchitas y una niebla amarilla. La cosa comienza a ponerse turbia cuando Mia aparece ante los ojos de Ethan, y esta lo arrastra a una zona montañosa y una casa de vigilancia, un ascensor que tiene un buzon en el que nuestro protagonista tendrá que depositar su foto especial, la de Mia y su pequeña. Luego de desapegarse de ese memento, Ethan entra a la Mansión de Beneviento, siempre prevenido para lo que viene, empeorar su desgracia.

No Luches, Corre

Nos dimos un tour detallado por el edificio mencionado, el cual, está totalmente deshabitado, no hay ni un enemigo, pero si unos diseños de muñecos escabrosos, solo nos llamó la atención el cuadro de Donna y su muñeca Angie, puesto en el hall principal, el que tiene un diseño muy similar al de la Mansión de Spencer.

 

La trama se pone interesante cuanto entramos a un ascensor que conecta al sótano de la mansión, y eso es lo típico de las películas de terror, y nos toca bajar. Ya en el frío sótano, Ethan observa un taller de muñecos que parece más bien una sala de autopsias, y una muñeca de madera a semejanza de Mia, no sin antes que haya un ligero apagón y que la muñeca Angie cobre vida, luego despoje a Ethan de su indumentaria, quedando totalmente desprotegido, el show del terror acaba de comenzar.

Desde ese momento, Resident Evil Village transforma su jugabilidad al estilo de Outlast, y un ambiente tan escabroso como Silent Hill, pues vemos la naturalidad del survival horror, y de ahí vemos cómo podemos superar una misión sin usar armas, sintiendo el terror que nos acelera el pulso. Todo comienza con tranquilidad, a la hora de sacar algunas piezas de la muñeca de Mia, hasta que una de esas alucinaciones nos va a dejar sudando.

Cuando Ethan baja a lo más profundo de la mansión, encuentra un pozo de agua y en el fondo ve a la muñeca de Mia desbaratada y encontrando una llave que abre el compartimento de fusibles del ascensor, algo raro está pasando. A la hora de volver al sótano, Ethan oye unos llantos de bebé muy aterradores, sintiendo que su hija esté en peligro, solo cuenta con su linterna y lo que escasamente alumbra al frente suyo. Al volver a la sala donde estuvo la muñeca, todo a oscuras y un severo rastro de sangre, y la voz de Mia en el radio quejándose del dolor, y ver su hija no es lo que se esperaba, y ya desesperado por salir de ese sitio, se decide a escapar, no sin antes que ese balbuceo de bebe distorsionado suene más fuerte, y el paso al ascensor se interrumpa por la incursión de un feto monstruoso gigante.

La criatura es una alucinación, el reflejo que Ethan tiene sobre ser un padre frustrado, al tener esas apariciones de una pesimista Mia de haberla dejado atrás. Incluso, el feto gigante tiene la referencia de un modelo similar a Silent Hill P.T. además de la historia de Roman Polanski ‘El Bebé De Rosemary’, o en comparación con una pelicula como la segunda parte de La Mosca, el mutado Anton Bartok, y aquí el bebé deforme tiene la intensión de tragarse a su padre, pero en sí, de que esto suceda, simplemente Ethan pueda morir de un paro cardiaco o caer en la locura, o sea la misma Donna que lo asesine.

La persecución no da límites de ver que el monstruo con llantos y balbuceos distorsionados, nos persigue por esa área confusa, que solo nos deja un respiro, escondernos debajo de la cama o en armarios, la condición para la supervivencia es conseguir el fusible para reactivar el ascensor, ahí sólo nos queda correr y no mirar atrás. A la hora de entrar al ascensor reactivado, el berrinche de la criatura es inminente ya que no consigue ese codiciado festín, y ahí respiramos alivio.

Cuando regresamos al primer piso, un festival macabro de muñecos, que le despierta a Ethan la fobia hacia los juguetes da inicio a una ronda final, Angie nos hace correr por toda la casa y aun Ethan con el fin de hacerla reunirse con Dimitrescu en el averno.

De Vuelta A La Realidad

La visión de Ethan se torna amarillenta, el efecto del polen de las plantas que respiró al llegar al jardín donde está la tumba de Claudia Beneviento, la madre, o la abuela, de Donna. Entonces hay una banada de muñecos que atacan a Ethan, luego que la Angie lo desafíe, y se inicia un enfermizo juego de escondidas, hasta que Angie recibe una puñalada final que resulta ser Donna la peor librada. Así que esas alucinaciones macabras desaparecen para siempre, y de vuelta a la realidad.


La palabra miedo se sintió a millas en esta segunda misión de Resident Evil Village, y el diseño del ‘bebote’ sea uno de los mejores trabajos de este título, y el que se sienta con las agallas de jugar esta misión a meras horas de la noche, que se le mida, y ni se le ocurra ir ni al baño, que se aguante. Todavía seguimos a la espera del remake de Resident Evil 4, que sin duda lo anuncien para este 2024, apenas que cumpla veinte años de su lanzamiento, y si Dios nos tenga con salud y licencia. 

Eso sí, éste miércoles recibiremos con los brazos abiertos el estreno de la serie de Loki, les ofrecemos el analisis de cada capítulo semanal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...